Capacitamos a tus ingenieros y proyectistas para usar IA sobre los proyectos del propio despacho (memorias de cálculo, reportes, revisión de especificaciones y planos, y licitaciones), mientras cada número y la responsiva se quedan con el ingeniero. Presencial de uno a dos meses y luego tres meses de refuerzo remoto para que perdure.

La verdad en un despacho de ingeniería es simple: una memoria de cálculo, un reporte estructural, un juego de planos avalado, todos cargan con la responsabilidad profesional de una persona, y ningún modelo cambia eso. Por eso la pregunta nunca es si la IA puede hacer la ingeniería. Es si la IA puede quitarle a tu gente la escritura y la revisión lentas alrededor de la ingeniería sin tocar jamás los números de los que responden.
Ahí es justo donde capacitamos. Partimos de tus propios proyectos: tus memorias de cálculo, tus reportes, tus secciones de especificaciones, tus paquetes de licitación, y construimos una forma de trabajar donde la IA redacta, ordena y coteja, mientras el ingeniero verifica, decide y hace suyo el resultado. No un demo genérico, sino el trabajo que ya está en tus escritorios.
La disciplina es todo el punto. Cada cifra se rastrea a su fuente antes de ir a ningún lado, y hay una línea clara entre lo que un modelo puede hacer y lo que se queda con una persona. Una cifra equivocada dicha con seguridad en una memoria es peor que no tener cifra, y tu equipo aprende a trabajar para que eso no pase.
Convertir los datos que tu ingeniero ya trabajó (cargas, hipótesis, resultados) en una memoria de cálculo o un reporte técnico limpio y legible, en el formato del despacho. La IA redacta la prosa y la estructura. Los números, las hipótesis y la responsiva se quedan con el ingeniero que responde por ellos.
Una segunda lectura disciplinada entre especificaciones, cuadros y planos: detectar la cláusula que contradice al plano, el detalle que falta, la cantidad que no coincide entre los juegos civil, estructural y MEP. La IA levanta la discrepancia. El ingeniero decide qué significa y cómo resolverla.
Armar y poner a prueba propuestas técnicas para licitaciones públicas y privadas: redactar procedimientos y alcances con tu voz, y cotejar el paquete contra los requisitos de las bases para que un descuido de forma no descalifique una propuesta que estabas en posición de ganar.
Donde los números y el criterio del ingeniero se quedan con una persona, por diseño. Fijamos una regla clara sobre qué nunca entra a una herramienta pública (planos de clientes, datos de sitio, estrategia de licitación bajo la LFPDPPP) y hacemos de verificar cada cifra contra su fuente un reflejo, porque un cálculo carga con la responsiva de una persona, no con la de un modelo.
Memorias y reportes redactados más rápido, en el formato del despacho, con los números todavía trabajados y revisados por el ingeniero que los respalda.
Una segunda lectura confiable que detecta conflictos entre especificación y plano y huecos entre disciplinas antes de que lleguen a la obra.
Paquetes de licitación armados más rápido y cotejados contra los requisitos, para que menos propuestas se caigan por un tecnicismo.
Una línea escrita y clara sobre qué datos de proyecto y de clientes nunca salen del despacho, defendible ante la LFPDPPP.
Hábitos que aguantan la presión de los plazos, porque cada ingeniero los construyó sobre proyectos reales, reforzados uno a uno durante tres meses después de que nos vamos.
No, y ese es justo el punto. Los números, las hipótesis y la responsabilidad profesional se quedan con tu ingeniero. La IA redacta la escritura alrededor del trabajo (la memoria, el reporte, la propuesta) y te da una segunda lectura más rápida y más fina sobre especificaciones y planos. Cada cifra se verifica contra su fuente antes de ir a ningún lado. Un cálculo carga con la responsiva de una persona, y diseñamos el flujo para que siga siendo así.
De uno a dos meses presencial, donde capacitamos a cada ingeniero y proyectista de forma práctica usando los propios proyectos del despacho, seguidos de tres meses de refuerzo remoto uno a uno que tu equipo agenda conforme surgen dudas. La duración presencial depende del tamaño del despacho y de cuántas disciplinas (civil, estructural, MEP, industrial) participen.
La capacitación central es presencial, escritorio por escritorio, sobre proyectos en curso, porque eso es lo que hace que perdure y nos deja ver cómo entrega de verdad tu despacho. Los tres meses de refuerzo posteriores son remotos: tu gente agenda sesiones uno a uno cada que surge un nuevo proyecto o una duda.
La confidencialidad es el punto de partida, no un agregado. Montamos formas de trabajo privadas y seguras para que los planos, los datos de sitio y la estrategia de licitación nunca entren a herramientas públicas, en línea con la ley mexicana de protección de datos (LFPDPPP). Donde el proyecto lo exige, diseñamos un esquema privado o en sus propios servidores para que nada salga de tu control.
Sí. El fundador trabaja en ambos, y la capacitación se imparte en el idioma con el que tu equipo se sienta más cómodo, incluidos equipos mixtos. Esto le sirve a despachos en la Ciudad de México que trabajan con clientes internacionales, consultores extranjeros y códigos y normas en inglés.
Cada proyecto se cotiza a la medida, porque el alcance correcto depende del tamaño del despacho, las disciplinas involucradas y tus requisitos de seguridad. Funciona igual para oficinas boutique que para despachos más grandes; lo que importa es capacitar a todo el equipo, no a una sola persona avanzada.
Cuéntanos de tu despacho y de los proyectos que entregas. Respondemos en un día hábil, en español o inglés, y proponemos un alcance cotizado a la medida.